Método BLW, lo conoces?

Las siglas del método BLW provienen de « Baby Led Weaning», que quiere decir "alimentación dirigida por el bebé". En definitiva, consiste en dejar al bebé alimentarse por sí mismo a partir de los 6 meses, introduciendo directamente alimentos sólidos sin el paso por el triturado, dejando que él mismo controle y autorregule su ingesta. Se dice que es una alimentación más natural, y da la oportunidad de explorar una variedad de sabores y texturas, y ayudándolo a desarrollar buenos hábitos. 

Este método puede parecer algo moderno, pero en realidad es el método común de introducción de alimentos en nuestra especie durante millones de años.

Se le ofrecerán trozos de alimentos blandos que pueda tomar con las manos para llevárselos a la boca, masticarlos (con las encías si aún no tiene dientes) y, una vez se sienta preparado, tragarlos.

Aún así se aconseja ofrecer progresivamente al bebé las mismas preparaciones que come el resto de la familia con pequeñas adaptaciones, tales como evitar el uso de sal o cocer algunos alimentos al vapor unos minutos para ablandarlos (por ejemplo, zanahoria, pera...).


Beneficios que ofrece:

  1. Da al bebé la oportunidad de explorar distintos sabores y texturas, facilitando así la aceptación de una mayor variedad de alimentos.
  2. Previene la sobrealimentación, ya que enfatiza en que sea el niño el que se lleve la comida a la boca.
  3. Contribuye al desarrollo de las habilidades motrices del bebé.
  4. Se ofrece comida real desde el principio, evitando productos dirigidos para bebés como papillas de cereales (los cuales contienen azúcares), y se promueve la adaptación del paladar a estos sabores.
  5. Anima a madres y padres a compartir con sus hijos preparaciones saludables entorno a la mesa familiar, enseñándoles a alimentarse mediante el ejemplo y disfrutando juntos del momento de la comida.
  6. Promueve el respeto a las señales de hambre y saciedad, así como los ritmos de comida de cada niño.
  7. Ahorra tiempo y esfuerzo, ya que se prepara la misma comida para toda la familia.
  8. Estimula la creación de mejores hábitos alimenticios.

Buena combinación con la lactancia materna

Debido a todos los beneficios que aporta la lactancia materna, ha de mantenerse desde el nacimiento hasta al menos los 2 primeros años de vida. 
Los bebés que son amamantados se adaptan con mayor facilidad a los distintos sabores de los alimentos ofrecidos posteriormente y podrán ser menos selectivos en su alimentación futura.
Una vez se inicia la alimentación complementaria, deberá mantenerse la lactancia "a demanda", que permite ofrecer leche materna las veces que el bebé quiera y en la cantidad que desee.





Fuentes: 
- Llorca, Juan y Gómez Melisa (2018). Sin dientes y a bocados. Vergara.

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