Ibuprofeno o paracetamol
Calor, rubor (enrojecimiento), tumor (hinchazón), dolor e incapacidad funcional, son los 5 atributos que definen un proceso inflamatorio. La inflamación es la respuesta del sistema inmunológico del organismo a las agresiones sufridas. Estas agresiones pueden deberse a organismos extraños, traumatismos, enfermedades agudas o crónicas, etc. Aunque algunos fármacos tienen ciertas propiedades antiinflamatorias, solamente se consideran antiinflamatorios dos grandes grupos de fármacos: los antiinflamatorios esteroideos y los antiinflamatorios no esteroideos.
Los esteroideos son corticoides naturales (hormonas producidas por la corteza adrenal) o semisintéticos de características estructurales y farmacológicas similares a los primeros, aunque en general, son más potentes. Su uso generalizado se ve limitado por sus importantes efectos secundarios y sus efectos sobre el metabolismo del organismo.
Los no esteroideos o AINE, son un grupo químicamente heterogéneo de fármacos que además de sus propiedades antiinflamatorias actúan en mayor o menor medida como analgésicos y antipiréticos.
El ibuprofeno se puede utilizar en niños, adolescentes y adultos en función de la dosis. Por su actividad antipirética, antiinflamatoria y analgésica, el ibuprofeno se puede administrar desde el tratamiento de procesos reumáticos agudos o crónicos, lesiones de tejidos blandos, tratamiento de procesos dolorosos de intensidad leve y moderada como dolor dental, post-operatorio, dolores musculares (como contracturas) o de espalda (lumbalgias), cefalea y dismenorrea primaria, así como el tratamiento sintomático de la fiebre. Cabe destacar que las dosis recomendadas para conseguir la analgesia suelen ser menores que las recomendadas por su efecto antiinflamatorio.
El paracetamol también se puede utilizar en niños, adolescentes y adultos en función de la dosis. Su uso está indicado para el tratamiento sintomático del dolor de intensidad moderada, sin embargo no tiene capacidad antiinflamatoria. Siempre que se utilice de forma adecuada y respetando la dosis máxima diaria, es un fármaco muy eficaz y seguro. De hecho, siempre que sea a corto plazo y en la dosis mínima posible, está permitido durante la lactancia y el embarazo. Como precaución, se debe evitar la administración de dosis altas de paracetamol durante periodos prolongados de tiempo ya que se incrementa el riesgo de daño hepático, debido a que entre sus efectos adversos destaca la hepatotoxicidad.
https://cuidateplus.marca.com/medicamentos/2022/09/20/paracetamol-debemos-tomarlo-170624.html

Comentarios
Publicar un comentario