Obsesión por los músculos
El uso de los esteroides anabolizantes androgénicos para aumentar el rendimiento atlético y el atractivo físico de los varones es conocido desde hace décadas, así como su protagonismo en el mundo deportivo, al haber sido clasificados entre las sustancias dopantes.
La principal hormona esteroide anabólica producida por el cuerpo es la testosterona, cuyos efectos principales son: el desarrollo muscular y el desarrollo de los rasgos masculinos, como el vello facial y una voz más grave.
Estas hormonas tienen usos médicos aprobados, pero mejorar el rendimiento atlético no es uno de ellos. Aún así, su consumo se debe a que además de aumentar el tamaño de los músculos, los esteroides anabolizantes pueden reducir el daño muscular que se produce durante un entrenamiento duro, lo que ayuda a los atletas a recuperarse de la sesión más rápidamente y les permite hacer ejercicio más duro y con más frecuencia. A algunos atletas, así como a los no atletas, les puede gustar la apariencia que logran sus músculos cuando toman estas drogas.
El uso indebido de los esteroides anabólicos, especialmente durante un largo período de tiempo, se ha relacionado con muchos problemas de salud, incluyendo:
Acné
Retraso en el crecimiento de adolescentes
Presión arterial alta
Cambios en el colesterol
Problemas del corazón, incluyendo ataque cardíaco
Enfermedades del hígado, incluyendo cáncer
Daño renal
Comportamiento agresivo
En los hombres, también puede causar:
Caída del cabello.
Crecimiento de los senos
Bajo número de espermatozoides e infertilidad
Encogimiento de los testículos
En las mujeres, también puede causar:
Cambios en el ciclo menstrual (menstruación)
Crecimiento del vello corporal y facial
Calvicie de patrón masculino
Voz grave
https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-anabolizantes-revision-X0212047X11911402

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